Efectos del Humo-pasivo por la Salud

El "humo pasivo" (passive smoke o second hand smoke) es lo que se inhala involuntariamente estando en contacto con fumadores "activos" y es el principal factor de polución de los lugares cerrados. De hecho, cuando alguien fuma un cigarrillo, el humo que se desarrolla es de dos tipos:
- central (en inglés llamado "mainstream smoke"), es decir el humo activo; este humo, producido por la aspiración del fumador, es casi todo inhalado (corriente primaria) y sólo en parte espirado (corriente terciaria);
- lateral (en inglés sidestream smoke), es decir el humo pasivo; constituido por el humo producido por la combustión lenta del cigarrillo en un cenicero o en la mano (corriente segundaria) y por el humoespirado por el fumador activo (corriente terciaria).
Este dos tipos de humo son muy distintos en su composiciòn.
Algunos estudios de química analìtica han demonstrado que algunas substancias irritativas, oxidantes y cancerigenas son presentes en mayor cantidad en el humo lateral que en el humo central; pero debemos tener en cuenta que el humo lateral es muy diluido en el aire, mientras que el fumo central es todo concentrado al interior del aparado respiratorio del fumador.

Cuando el fumador inspira profundamente el humo, retiene más de la mitad de los productos tóxicos (en particular alquitrán y monóxido de carbono).

El fumador que no inspira retiene mucho menos.

La contaminación ambiental es constituida por 6/7 por el humo lateral y por 1/7 por el humo central espirado por el fumador.

Para reducir el riesgo de exposición al humo pasivo, es esencial abrir las ventanas y cambiar el aire a menudo. Este consejo es siempre válido, también en las ciudades más contaminadas, por que muchos estudios han demonstrado que la contaminación atmosférica es responsable de 1/4 de las enfermedades del aparado respiratorio.

La exposición al humo de tabaco ambiental (HTA) constituye, según la Enviromental Protection Agency (EPA) "uno de los factores de contaminación del aire más difundidos y peligrosos" (3)

El "Surgeon General" de los Estados Unidos y la National Accademy of Sciences han demonstrado que el humo pasivo también puede provocar el cáncer pulmonar y que los hijos de padres fumadores se enferman más facilmente de pulmonìa, bronquitis y crisis asmàtica (1, 2). Según estas fuentes el humo pasivo provoca cada año en los Estados Unidos casi 5.000 fallecimientos por cáncer del pulmón en sujetos no fumadores. En Italia el fumo pasivo es responsable de un millar de muertes cada año. También los estudios más optimistas calculan el riesgo cumulativo de un muerto cada 1.000 personas expuestas al humo pasivo. Este riesgo es enormemente inferior al de los fumadores activos (380 muertos cada 1.000 fumadores activos), pero es decididamente poco aceptable. Estudios recentes han demonstrados una estrecha correlación entre humo pasivo y [rinofaringiti] con otitis purulentas de los niños. Los hijos de los fumadores riesgan la enfermedad mucho más que los otros (38%)

Además de las enfermedades respiratorias el humo pasivo augmenta también el riesgo de enfermedades coronarías y de infartos del 20% (sobre todo por causa de la nicotina y del monoxido de carbono).

Existen tres metodologias para eliminar la exposición al humo de tabaco ambiental (HTA):

1) la primera y la más directa consiste en la eliminación de la fuente del inquinamento mediante la prohibición o la restricción del humo en los lugares públicos y de trabajo.

2) la segunda estrategia consiste en la eliminación del inquinamento por medio de un mejoramento de la ventilación de las habitaciones.

3) una tercera posibilidad de solución solicita, como medida contra el humo pasivo en los lugares públicos, las "comunes normas de educación" (Times, 19 agosto 1985 p.52). Desgraciadamente varias inmagenes epidemiológicas, como aquella conducida sobre 22.000 adultos en 1987 en los Estados Unidos, han demonstrado que la solución del problema HUMO-PASIVO por medio de estas normas de educación, como propusieron las industrias del tabaco, tiene escasísima posibilidad de éxito. De hecho, segùn este estudio, màs o menos la mitad de los fumadores (47%) ha dicho que es su costumbre encender el cigarrillo en lugares públicos sin preguntar a los demás si esto los fastidia. Por otro lado, cuando alguien encende un cigarrillo en un lugar público, sólo el 4% de los no fumadores pide al fumador que apague el cigarrillo.