Combustión y composición del Tabaco:

El humo de tabaco es una mezcla de substancias gaseosas y corpusculadas que traen su origen del proceso de combustión de las hojas. Cuando el tabaco se quema, en la zona de combustión las temperaturas varían entre los 800º y los 88C. La fuerza de aspiración puede ser variable, asì que varia también la temperatura de combustión y por lo tanto varia la composición del humo. Por esto el mismo cigarrillo puede originar substancias distintas según como es fumado. La composición del humo de cigarrillo ha sido estudiada con maquinas que reproducen la manera de fumar de los seres humanos. Se ha calculado que un cigarrillo de 1 gramo se fuma en 12 minutos (más o menos) por medio de 8-10 bocados de 2 segundos cada uno, asì que resulta un volumen total de 250ml. El humo aspirado por medio del cigarrillo se llama corriente PRIMARIA y constituye el HUMO ACTIVO, mientras la combustión espontánea del aire entre dos bocados se llama corriente SECUDARIA y es la responsable del HUMO PASIVO. Esta corriente es particularmente importante por lo que concierne la contaminación atmosférica, sobre todo la de los sitios cerrados y mal ventilados: de hecho, por causa de la minor temperadura del cigarrillo entre un bocado y el otro (500º-600ºdeg; C), la concentración de algunas substancias es mayor en la corriente secundaria que en la primaria (nicotina, benzopirene, monóxido de carbono, amoniaco, etc.); además los dos tercios de los productos de combustión de un cigarrillo se encuentran en la corriente secundaria.

El humo de tabaco contiene substancias en forma gaseosa y otras en forma de polvos. Estas son muy menudas: tienen un diámetro medio de 0,22 micro; que les permite de alcanzar los bronquiolos y los alvéolos pulmonares. Entre las varias substancias (más de 4.000) presentes en el humo de cigarrillo cuatro grupos son particularmente nocivos por el organismo:

Nicotina:

La nicotina es una substancia alcaloide que ocupa un porcentaje de 1-2% de un cigarrillo, es decir que un normal cigarrillo de 1 gramo contiene más o menos 10-20mg de nicotina. Esto significa que 1-2mg. de nicotina (el 10%) pasarán en el humo). Un cigarrillo del tipo dicho "ligero" contiene menos de 1mg. de nicotina, porque es hecha con particulares tipos de tabaco. La nicotina es un alcaloide y su absorción por el fumador es diferente si inhala o no el humo. Algunos experimentos con nicotina "marcada" con elementos radioactivos han demostrado que un fumador que inhala absorbe más del 95% de la nicotina; si no inhala la absorción es la mitad. Naturalmente lo que no es absorbido se difunde en el aire y será absorbido por los demás. La nicotina, muy fácilmente absorbida por la mucosa de los bronquios y de los alvéolos, en 8 segundos llega a sus principales blancos: cerebro, glándulas suprarenales, hígado y de nuevo el aparato bronqueo pulmonar, después es eliminada con las orinas (en forma de  cotinina). Puede ser interesante saber que la velocidad de difusión de la nicotina través la barrera hematoenchefalica es doble respeto a la de la heroína. La nicotina es un agente farmacológico muy poderoso que actúa con dosis muy pequeñas, pero es mortal si la suministración es de 60 mg o màs. La nicotina es responsable de la dependencia del humo y provoca tolerancia (y adicción); además provoca la síndrome de abstinencia que se puede presentar durante las repentinas suspensiones en los fuertes fumadores (malestar, concentración reducida, somnolencia, crisis de bulimia, etc.). Esta substancia no sòlo determina la que se llama nicotino-dependencia, pero también es responsable de otros varios efectos (por ej. sobre el sistema cardiuvascolar y bronqueal).

Monóxido de Carbono (CO):

Esto es la misma sustancia venenosa contenida en los gas de escape de los coches y en los gas ciudad. La cantidad de monóxido de carbono que exhala de la combustión incompleta de un cigarrillo y que la gente respira es más o menos d e 20mg y no puede ser retenida por ningún de los comunes filtros. El CO es una substancia muy tóxica para la sangre y las fibras musculares, en especial las del corazón. Es un gas mortal que tiene una especial afinidad por la hemoglobina (alrededor de 200 veces superior a la afinidad que la hemoglobina tiene por el oxígeno) y forma con esta un compuesto llamado carboxihemoglobina que es muy estable. Esto implica que, en cuanto hay menos hemoglobina libre, una menor cantidad de oxigeno puede ser transportada a las células de los varios tejidos. Todo esto tiene una enorme importancia en los pacientes con insuficiencia respiratoria, en los enfermos en el corazón e infartados, y en los atletas.

Irritantes y Oxidantes:

Substancias Obsidantes y Radicales Liberos: Estas substancias se encuentran en el humo de cigarrillo en forma de polvos (fenoles, ácidos orgánicos, aldehídos, etc.) y de gases (formaldehídos, bióxido de ázoe, acetona, etc.) y provocan irritación de las mucosas respiratorias y conjuntivales. En el sujeto que no inhala el humo las alteraciones se limitan al faringe-laringe y por lo tanto la mucosa es hipererremica, hipertrofia con presencia de secreciones. En el fuerte fumador que inhala el faringe, el laringe y los bronquios son igualmente interesados. En el grupo de la substancias irritantes se deben incluir también los oxidantes y radicales libres que son substancias capaces de peroxidar, es decir de envejecer las mucosas bronqueales y de determinar la progresión de la bronquitis crónica hacia el enfisema. En cada bocado de humo hay una cantidad impresionante: 1015 (es decir 1 con 15 ceros, un número impronunciable) El grupo de las substancias irritantes ejerce una acción tóxica especialmente sobre las altas y bajas vías respiratorias porque alteran uno de los principales mecanismos de defensa de la mucosa bronquial: la CLEARANCE MUCO-CILIAR. Los irritantes determinan una alteración funcional hasta la parálisis de los cilios vibrátiles de la mucosa bronquial, con el consiguiente estancamiento de muco y de substancias tóxicas y cancerígenas y con posibilidad de sovrainfecciones por viroses y bacterias; en consecuencia de la bronquitis agudas se pasará a la bronquitis cronicas hasta el enfisema pulmonar a través de la forma obstrutiva.

Cancerogenis (Substancias Cancerígenas)

Es ya acertada la existencia de una relación causal entre tabaco y algunos tipos de tumores. En el humo de cigarrillo hay muchas substancias que pueden provocar tumores en varios órganos y aparatos (pulmón, boca, faringe, esófago, laringe, vejiga, hígado y cuello uterino). Las substancias cancerígenas se dividen en dos categorías:

1.    los INICIADORES o CARCINÓGENOS, hidrocarburos policìclicos como el benceno y el benzopirene (carcinógenos por el  pulmón y la piel), el 4-amino-bifenilo (carginògeno por la vejiga) y el acrinonitrilo (carcinógeno por el hígado) que a solas pueden causar un tumor, sin embargo este tumor para crecer y afirmarse necesita de

2.     los PROMOTORES o CO-CARCINÓGENES que  pueden ser presentes en el humo de tabaco (Polonio 210 que es una substancia radioactiva alfa, nitrosaminas, nickel y radicales libres) o también en el ambiente externo (Radon y asbesto). Entre los promotores de neoplasia merecen una atención particular el Polonio 210 y el asbesto. El Polonio 210 es una substancia radioactiva alfa de derivación del Radon 222 y Uranio presentes en las hojas de tabaco. El peligro por radiación alfa es debito al hecho que el Po 210 deviene volátil a la temperatura de un cigarrillo encendido (800°C) y se pega rápidamente y con fuerza  a las partículas de humo que después se depositan en el àrbol bronquial. Las radiaciones alfa emitidas por el polonio penetran las células de los bronquios, alteran el DNA del núcleo y pueden provocar cáncer. La exposición contemporánea al Po 210 y a los hidrocarburos policìclicos aromáticos (HPA), determina un riesgo de enfermarse de tumor pulmonar muy alto, superior a la simple suma de los efectos individuales. La exposición al amianto comporta una análoga amplificación del riesgo. En efecto el fumador expuesto al amianto presenta un aumento del riesgo de tumor bronquial 10 veces más que un no fumador.