Entonces todos los caballos de Faraón, sus carros,
y sus jinetes siguieron a los hebreos, por la
tierra seca. Pero el Señor confundió al ejército
egipcio, E hizo que las ruedas de los carros
se cayeran para que los caballos no pudieran
avanzar.
Los egipcios tuvierón panico. "Alejemonos de de Israel porque el Señor lucha por ellos." Entonces el Señor dijo a Moisés, "Estira tu mano encima del mar." Y cuando Moisés levantó su mano encima del mar, el mar regresó a su lugar. Los egipcios intentaron escapar del agua, pero el Señor los derrotó en medio del mar.
LOS DIEZ MANDAMIENTOS Pero poco después de su rescate de Egipto, los Israelitas se quejarón a Moisés, diciendo, "Tu nos sacáste al desierto a morir. Nosotros no tenemos agua y no tenemos comida."
Mostrando gran misericordia, el Señor respondió a su duda trayéndoles agua. Y Él también dijo, "Veán, yo hare llover pan del cielo; y ustedes saldrán todas las mañanas y lo recogerán." Él lo hizo, y al alimento lo llamaron "maná."
Pronto esta nación acampó alrededor de una montaña en el desierto de Sinai. Hubó truenos y relámpagos, en la montaña, y desde una nube espesa, salió el sonido de una trompeta sopló tan fuertemente que todas las personas temblaron. Entonces El Señor, cubierto en fuego, descendió en la montaña, y la montaña entera se estremeció.
Y El Señor llamó a Moisés a la cima de la montaña y hablo estas palabras a él: "Yo soy el Señor tu Dios que te sacó de la tierra de Egipto, de la casa de esclavitud." Y cuando el Señor habló, el escribió estos diez mandamientos en tablas de piedra.
El Señor dio Su norma perfecta de santidad a través de estas leyes, pero Él también mostró a Moisés lo qué la gente debe hacer cuando quebranten esas leyes |