Juan era el mensajero que los profetas habían predicho que anunciaría la venida del Salvador. Entonces Jesús vino al río de Jordan para ser bautizado por Juan. Y cuando Juan vio que Jesús venía, dijo, "Miren, este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo."

Y Jesús, cuando fue bautizado, salió del agua, y los cielos se abrieron a Él, y Él vio el Espíritu de Dios descender como una paloma y iluminarlo a Él. Y una voz del cielo dijo, "Éste es mi Hijo amado en quien yo estoy complacido."

Entonces, después que Jesús se pasó cuarenta días en el desierto, Satanás que había tentado a Eva con éxito en el Jardín trato por muchas maneras de tentar a Jesús--pero Jesús no pecaría.

Finalmente, Satanás tomó a Jesús a una montaña muy alta, y le mostró todos los reinos del mundo y su gloria. Entonces Satanás dijo, "Todas estas cosas yo te daré, si tu te caerás y si me rendierás adoración."

Jesús contestó, "Apartate de mí, Satanás: porque Dios ha escrito que 'Tu le rendirás adoración al Señor Tu Dios, y Él sólo debes tu servir.'"

Asi que Jesús, el hijo de Dios, mientras estuvo en la tierra en la forma de un hombre, Él fue tentádo en la misma manera que somos nosotros. Pero, Él nunca pecó.

Así, dónde Adán falló, Jesús tuvo éxito. Esto mostró de hecho que Jesús podría ser El Salvador de la humanidad--Sacrificado como cordero pero enviádo por Dios.


J esús se reveló de muchas maneras como El Salvador prometido, incluso con milagros innumerables. En una fiesta de bodas, Él transformo el agua en vino. Él sanó a un hombre que había sido invalido por treinta y ocho años.

Jesús curó a un hombre leproso diciéndole, "Sé limpio". E inmediatamente fue curado.

Un hombre leproso un intocable vio a Jesús y se postró, diciendo, "Señor, si tu quieres, puedes hacerme limpio."

Jesús extendió su mano y lo tocó, diciendo, "Sé limpio". E inmediatamente la lepra lo dejó. Jesús dio la vista a un hombre que había sido ciego de nacimiento. Una mujer que por doce años tenía una enfermedad que los doctores no podían sanar, extendió la mano y tocó la túnica de Jesus. Él se volvió, diciendo, "Hija, no te preocupes. Tu fe te ha salvado; ve en paz." Y los que padecian diferentes enfermedades se los trajeron a Él, y Él los sanó a todos.

Jesús llamó doce hombres, para que lo siguieran. Él les dio el poder y autoridad sobre los diablos, y Él mandó a estos discípulos que predicaran acerca del reino de Dios, y a sanar los enfermos.

Su fama fue por todas partes, y las muchedumbres vinieron a oír lo que enseñaba y a ser sanadas de sus enfermedades.


Cuando una multitud de cinco mil personas necesitó comida, Jesús oró sobre el almuerzo de un joven que tenia pan y peces. La comida fue multiplicada milagrosamente, la multitud comió, y sobrarón doce canastas de comida.