Noé y su familia hicieron un altar y ofrecieron un sacrificio al Señor.

Yo pongo Mi arco iris en las nubes como una prueba de Mi promesa. Sempre que yo traiga las nubes de lluvia encima de la tierra, tu verás el arco iris y yo lo verá también, y honrare Mi pacto".

 

 

 

LA TORRE DE BABEL

Muchas generaciones después de Noé, cuando toda la tierra tenia el mismo idioma, la gente viajo a una llanura en el Medio Este y se establecieron allí.Entonces ellos dijeron entre ellos, "construyamos una ciudad y una torre, y hagamos un nombre para nosotros, para no dispersarnos en toda la tierra."


Hicieron una torre, diseñada para adorar al sol, la luna y las estrellas. La humanidad escogió adorar a las creaciones de Dios en vez de a Dios mismo.

Esta decisión era en contra de la orden de Dios de salir y llenar la tierra. También, la torre que ellos planearon construir se diseñó para adorar el sol, la luna y las estrellas. La humanidad había escogido adorar a las creaciones de Dios en lugar del Señor. El Señor vio la ciudad y torre que estas personas estaban construyendo.

Y Él dijo, "Miren, las personas se están organizando como un grupo porque ellos hablan el mismo idioma. Nada les impedira hacer lo que se imaginen. Bajemos y confundamos su idioma, para que ellos no se puedan entender." Y el Señor confundio su idioma, y detubo la construccion de la ciudad.

El nombre de esa ciudad se volvió "Babel" que significa confusión; porque allí el Señor multiplicó el idioma, y causo que la humanidad se dispersara.

 

 

 

 


EL NACIMIENTO DE UNA NACIÓN DE ABRAHAM A JOSE

Aproximadamente cuatrocientos años después del Gran Diluvio, Dios le aparecío a un hombre nombrado Abram que vivió en el Medio Este en una ciudad llamada Ur.

Dios le dijo, "Deja a tu país y tus parientes, y viaja a una tierra que yo te mostraré.
Allí yo haré una gran nación de ti, y yo te bendeciré, y hare crecer tu nombre; yo bendeciré aquéllos que te bendicen y maldicere aquéllos que te maldicen: y a través de ti todas las familias de la tierra seran bendecidas."

Así que Abram partió, como el Señor le había instruido, y entró en la tierra de Canaan.


Abram vivía en una ciudad llamada Ur. Allí Dios se le apareció

 

 

 

 

 

Dios le dijo a Abram, "Mira a los cielos y cuenta, si puedes, las estrellas. De la misma manera, tus descendientes no se podrán contar."