Entonces Faraón les dijo a las enfermeras hebreas, "Cuando actúen como parteras para las mujeres hebreas, permitan a las hijas vivir, pero maten todos los hijos recién nacidos."

Una madre hebrea pudo esconder a su hijo recién nacido por tres meses. Ella puso a su bebé en una canasta cubierta con alquitrán,
y lo puso entre las cañas por la corriente del río.

Cuando la hija de Faraón bajó para bañarse en el río, vio la canasta entre las cañas.


La hija de Faraón le puso por nombre Moisés, que significa "Sacado del agua."

Cuando ella vio al bebé, él lloró, y sentío compasión hacia él niño y dijo, "Éste es uno de los niños de los hebreos."

Ella tomó al bebé y lo crio como su hijo, llamándolo Moisés que quiere decir "Rescatádo Fuera del Agua."

Así que Moisés fue destinádo a heredar el reino egipcio y todos sus tesoros. Moisés crecio y se intereso en sus parientes hebreos que estaban en esclavitud.


Observándo los sufrimientos de ellos, él vio a un egipcio pegandole a un esclavo hebreo. Cuando pensó que nadie estaba viendo, él mató al egipcio, y escondió su cuerpo en la arena.

Pero Faraón oyó hablar de la muerte del egipcio y persiguió a Moisés para matarlo, así que Moisés huyó y vivió en la tierra de Midian.

Después de cuarenta años, ese Faraon murio. Los Hijos de Israel sufrierón en su esclavitud, y su lamento subió hacia Dios. Entonces Dios honro Su convenio con Abraham, Isaac, y Jacob.

Moisés se había hecho un pastor, y, cuando él llevó su rebaño, en el desierto, el ángel del Señor Le aparecío a él en una llama de fuego en medio de un arbusto: Increíblemente, el arbusto ardía, pero no se consumiá.
Se le apareció el Angel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza, pero la zarza no se consumió.
Así que Moisés dijo, "yo debo ir a ver esta gran visión y averiguar por qué ese arbusto no se quema."

Cuando se acercó, Dios lo llamó desde el arbusto, diciendo, "Moisés, Moisés."

Moisés contestó, "Aquí estoy."

Entonces Dios dijo, "No te acerques. Quítate tus zapatos, porque estás de pie en lugar sagrado. Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob."

Moisés escondió su cara; porque él tuvo miedo ver a Dios. Y el Señor dijo, "yo ciertamente he visto la aflicción de Mi gente en Egipto, y he oído su lamento. Yo sé sus dolores.

Yo he bajado a liberarlos de la mano de los egipcios, y para traerlos a una tierra buena que fluye con leche y miel.

Ahora Moisés, yo te enviaré a Faraón, para que saques a Mi pueblo, los Hijos de Israel, fuera de Egipto."

¿Y Moisés le dijo a Dios, "Quién soy yo, que yo debo ir a Faraón, y que yo debo sacar a Su gente de Egipto? ¿Cuándo yo les diga a los Niños de Israel, 'El Dios de sus padres me ha enviado'; y ellos me contestén,' cual es el nombre de El? 'qué les diré a ellos?'"